Alerta: otro represor infraganti violando la prisión domiciliaria

El final de la segunda parte del juicio Monte Pelloni se acerca. La sentencia se dará el próximo 5 de septiembre, a las 15, en avenida Luro 2455, en Mar del Plata. Sin embargo, en el aire hay cierto olor a injusticia y hasta de sospechas de ‘tomaduras de pelo’ para con los magistrados, por parte de algunos imputados. Tal el caso de ex Comisario Mayor de la Policía bonaerense, Argentino Alberto Balquinta, al que el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata, el último viernes 23, lo apartó de esta causa, supuestamente por cuestiones de salud alegadas por el acusado. Cuestiones de salud que, por algún ‘extraño milagro’, parece no padecer, tal como se puede observar en fotografías que se le tomaron el sábado 24. Exigen su reintegro a este caso judicial, que lleva la marca de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-empresarial-eclesiástico-militar. Prisión preventiva domiciliaria que violó, vigente en el proceso del ex centro clandestino ‘La Huerta’ por el que se espera el pronto debate oral y público.

Con fecha de este miércoles 28 de agosto de 2019, integrantes de la Comisión por la Memoria de Olavarría, junto a la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de la misma ciudad, dieron a conocer un comunicado en el que denuncian esta situación que, a todas luces, tiene forma de irregularidad. Estas organizaciones informan que “en la audiencia del día viernes 23 de agosto pasado, el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata APARTÓ del Juicio Monte Pelloni 2, por cuestiones de salud, al Comisario Mayor Retirado de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, Argentino Alberto Balquinta”. Ex comisario que se encuentra detenido con prisión domiciliaria, acusado por delitos de Lesa Humanidad cometidos durante la última dictadura cívico militar, “por su actuación en dicha institución, en la causa que fue apartado, pero también en la causa ‘La Huerta’”, ex centro clandestino de detención y tortura, que se encuentra en Tandil.

Estas agrupaciones de derechos humanos indican que el sábado 24 de agosto, en horas de la tarde, “un día después de esa resolución del Tribunal Oral Federal de Mar del Plata, Balquinta fue visto y fotografiado sin compañía de persona alguna y en la calle, en inmediaciones de su domicilio, poniendo de manifiesto la falsedad de su mal estado de salud”. Por esta no menor razón, reclaman no sólo evaluar esa situación, “sino también que con este acto fue violada la restricción que le impone el arresto domiciliario que continua vigente en la causa ‘La Huerta’”.

El Tribunal Oral de Mar del Plata, integrado por los jueces Alfredo Ruiz Paz, Luis Imas y Víctor Bianco, como tal, “tiene la obligación de hacer justicia”. Sin embargo, a menos de doce días del dictado de sentencia, este TOF “decidió apartar a Balquinta, quien podemos demostrar que burla a la Justicia”: así como puede manejarse de forma independiente, con la misma valía puede afrontar el juicio. “La Comisión por la Memoria Olavarría y la APDH solicitamos al TOF resuelva la violación al arresto domiciliario de Balquinta en la causa ‘La Huerta’ y lo reintegre en la causa Monte Pelloni, a una semana de la sentencia”.

ENTRE EL BANQUILLO, LOS BENEFICIOS Y LOS PEDIDOS

Desde el 9 de febrero hasta el 16 de marzo de 2012, en el Aula Magna de la sede del Rectorado de la Unicen, en Tandil, tuvo lugar el juicio de lesa humanidad, por el asesinato del abogado laboralista olavarriense Carlos Alberto ‘El Negro’ Moreno. Allí se juzgó a los coroneles retirados Roque Ítalo Pappalardo y Julio Alberto Tomassi, al suboficial mayor José Luis Ojeda, y a los civiles Emilio y Julio Méndez, que brindaron su quinta en Tandil para que funcionara como centro clandestino de detención y tortura. En ese marco, el otrora Comisario Inspector de la Policía bonaerense, Argentino Balquinta, fue citado en calidad de testigo. Sin embargo, luego de la declaración testimonial del abogado colega y socio de Moreno, Mario Gubitosi, el fiscal federal Daniel Adler pidió la suspensión del testimonio del ex policía; y el Tribunal Oral Federal Nº 1 de Mar del Plata, en aquel entonces presidido por Roberto Falcone, decidió cambiarle la etiqueta, para convertirlo en imputado, detenerlo e incomunicarlo. Gubitosi, en esa circunstancia, dio cuenta de los apremios sufridos en la Comisaría 1ª por obreros de la cementera LOSA (Ladrillos Olavarría Sociedad Anónima), del grupo Techint. Así fue que a Balquinta lo imputaron por delitos de coacción y privación ilegal de la libertad, en el contexto del terrorismo de Estado. Estuvo al frente de esa Comisaría de Olavarría desde enero de 1976 hasta noviembre de 1977.

La prisión preventiva de Balquinta se encuentra dictada, vigente y efectiva en el proceso que juzga a los responsables de los hechos de detención, tortura y muerte en el ex centro clandestino ‘La Huerta’, en las afueras de Tandil.

Balquinta también está siendo investigado por secuestros y torturas en el centro clandestino Monte Pelloni, en Olavarría. Por aquellos días, Gubitosi declaró que Balquinta, el ahora fallecido Ignacio Verdura, y el oficial Alzola (de la subcomisaría de Loma Negra) formaron una suerte de ‘troica’, responsable de detenciones y apremios en la zona, como su propio secuestro: durante 45 días, el abogado estuvo en el centro clandestino ‘La Huerta’. Ni bien pudo salir, se exilió en Brasil, Suecia y España.

El ex comisario Balquinta, luego de esa detención en el juicio por la desaparición y muerte de Moreno, fue indagado por Juan José Comparato, juez federal de Azul, que en abril de 2012 lo benefició con el arresto domiciliario, por su edad (mayor de 70 años) y su salud.

En marzo de 2017, con 85 años y una ‘enfermedad terminal’, disfrutando de su prisión domiciliaria e imputado en la causa Monte Pelloni 2, Balquinta solicitó a la Justicia, mediante un hábeas corpus presentado por su abogado, se le practique la eutanasia, por el “agravamiento de las condiciones de detención“. La Cámara Federal de Casación Penal rechazó el pedido, por tratarse de una figura no contemplada en la ley argentina; y por la ‘rareza’ de ese argumento: suele ser aducido por presos en cárceles y penales comunes (para pedir la prisión domiciliaria), pero Balquinta ya gozaba del cumplimiento de la condena en su casa, en un barrio de clase acomodada en Olavarría.

Balquinta, en la audiencia en que se le comunicaba su detención (marzo de 2012, Tandil).

GUBITOSI Y LOS OBREROS DE LOSA, PARA DESENMASCARAR A LA 1ERA

Entre noviembre y diciembre de 1976, por su actividad sindical en la Federación Obrera Ceramista (FOCRA) y la defensa laboral por causas de silicosis e insalubridad en la fábrica (en manos de los abogados Mario Daniel Gubitosi y Carlos Alberto Moreno), trabajadores de la fábrica LOSA (Ladrillos Olavarría Sociedad Anónima) fueron detenidos, privados ilegalmente de su libertad y trasladados a la Comisaría 1era de Olavarría. Allí fueron interrogados, golpeados y torturados por personal de la Policía Bonaerense, como el propio comisario Argentino Alberto Balquinta y el sub-comisario Alzola, de Loma Negra. Algunos fueron detenidos y trasladados a la Unidad 7 de Azul por órdenes de Balquinta y del Teniente Coronel Ignacio Aníbal Verdura.

Gubitosi fue secuestrado en diciembre de 1976 por un grupo de tareas. Llegó encapuchado a la Comisaría 1era de Olavarría, donde fue interrogado con un despliegue de violencia inusitada, para ser trasladado a la Unidad 7 de Azul. En esa misma circunstancia y lugar, esos obreros fueron amenazados y obligados a firmar una nota, del puño y letra de Balquinta, para incriminar a Gubitosi. Enterado de los delitos imputados, el abogado pidió un careo con los trabajadores. Con una carga de tensión, amenaza y presión en ese ambiente, uno de los obreros denunció que él y su familia habían sido amenazados para esa imputación al letrado; y al de ese obrero valiente se sumaron los de los demás trabajadores. Gubitosi fue sobreseído, luego de tres meses en la Unidad Penal 6ª de Azul. A poco de su excarcelación, secuestran y asesinan a Carlos Alberto Moreno, su socio.

Imagen de Balquinta en el Tribunal (gentileza de Marcelo Núñez)

En este segundo tramo del juicio de Monte Pelloni se ha acreditado algo que ya era vox populi: que la Comisaría 1era de Olavarría funcionó como Centro Clandestino de Detención y Tortura; y que el personal policial operó conjuntamente con el del Ejército. Además de dar cuenta de esos delitos de coacción agravada y privación ilegal de la libertad agravada con tormentos, a lo largo de la investigación, a Balquinta le sumaron testimonios que lo señalan, junto al Comisario Mayor José Clemente Forastiero, como prestadores de apoyo, cobertura e impunidad a las tareas de inteligencia del Comando de la sub-zona 12 para dar con las y los marcadas como “blancos” por las Jefaturas de Área.

Las imágenes tomadas el último 24 de agosto evidencian la violación de la prisión domiciliaria de Balquinta en la causa ‘La Huerta’ y su ‘no tan mal’ estado de salud. La Fiscalía y las querellas están apelando la decisión del Tribunal Oral Federal marplatense, que apartó del Juicio Monte Pelloni 2 por una supuesta ‘incapacidad sobreviniente’ a quien estuvo a cargo de la Comisaría 1era de Olavarría entre 1976 y 1977. La confirmación de esa decisión del TOF, o su revocación y reincorporación de este no menor imputado en el segundo capítulo de Monte Pelloni ahora se encuentra en el terreno de la Cámara Federal de Casación Penal.

La sociedad olavarriense y de la región espera que Casación revea con premura la situación del represor Balquinta y lo reintegre, para así hacer la debida Justicia que la causa Monte Pelloni 2 merece; para que lo juzgue el Tribunal y la condena sea social, de todes y cada une. De todas formas, a donde vayan, los iremos a buscar…

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