Aseguran que el glifosato es más tóxico cuando se junta con el arsénico de los suelos

El científico santafesino Rafael Lajmanovich aseveró que el glifosato aumenta su toxicidad al combinarse con el arsénico. Su estudio indica que esto puede producir “Problemas hormonales y modificaciones en el ADN de organismos vivos“, por lo que afirmó: “Postulamos un riesgo eco-toxicológico muy grande”. Según la OMS, Argentina es uno de los países con más altos niveles de arsénico orgánico acumulado naturalmente en las aguas subterráneas.

Lajmanovich, doctor en Ciencias Naturales e investigador del Conicet, expuso en un informe de investigación en base a un experimento realizado con renacuajos que la combinación del herbicida glifosato con el arsénico presente en los suelos “aumenta su toxicidad” y puede producir “problemas hormonales y modificaciones en el ADN de organismos vivos“.

 


La investigación demostró el efecto sinérgico entre el glifosato y el arsénico que produce, entre otras cosas, problemas hormonales y modificaciones en el ADN de organismos vivos, que en este caso fueron renacuajos“, dijo el científico. Por esta razón, remarcó: “postulamos un riesgo eco-toxicológico muy grande en las zonas en donde ambos elementos están en gran concentración“.

Lejmanovich es considerado por sus colegas como uno de los científicos más importantes de la región y sus trabajos fueron utilizados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para reclasificar el glifosato en 2015 como “probable cancerígeno humano“.

El especialista explicó que para el experimento “se utilizó glifosato y arsénico en concentraciones ocho veces más bajas que las mínimas, que por ende no causan ningún efecto en los renacuajos“.  “En una primera etapa de la investigación ya obtuvimos el primer dato de que ambas sustancias combinadas alcanzaban un efecto sinérgico, es decir aumentaba la toxicidad“, reveló.

 


En esa línea, señaló: “al analizar la sangre de los renacuajos notamos que los valores de dos hormonas fundamentales para desarrollo de todos los vertebrados como son la T3 y T4, se habían disparado“. A su vez, indicó: “el índice de proliferación celular también había aumentado, lo que no dejó lugar a dudas del poder de toxicidad de la unión de los elementos porque un índice de celular alto significa la existencia de una enfermedad tumoral“.

Lejmanovich aclaró que no es médico como para afirmar una incidencia del glifosato combinado con el arsénico en la salud humana pero destacó: “existen muchas publicaciones médicas que dan cuenta de la relación de la exposición al glifosato y otros plaguicidas con la mayor incidencia de enfermedades tumorales“.

 

 

Por lo apuntado, el científico concluyó: “el riesgo ecológico aumenta considerablemente en zonas en las que hay presencia de arsénico en la tierra y en donde a su vez se utiliza glifosato para los cultivos, ya que su combinación produce daño en el ADN de ciertos organismos“.

Probablemente el arsénico no podamos sacarlo de la tierra porque tiene millones de años ahí, tal vez el glifosato es el que debamos erradicar para no dañar la salud de la población“, advirtió el científico. Según la OMS, Argentina es uno de los países con más altos niveles de arsénico orgánico acumulado naturalmente en las aguas subterráneas.

Fuente: El Litoral


Recordemos que en Santa Fe el área cubierta con soja alcanzó en la campaña 2017/18 las 17,7 millones de hectáreas, según indicó un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.  Por su parte, la Provincia de Buenos Aires registró el 32,96% de su superficie sembrada de soja, o sea 18  millones de hectáreas, lo que corresponde al  36,3% de la superficie sembrada en todo el país, según El Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (RENSPA).

Esto tiene relevancia para la Provincia de Buenos Aires por  la presencia de arsénico en sus suelos, un problema extendido en su superficie territorial, como lo reflejan varias notas anteriores de este portal:

 

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