Hospital local: crónica de un caos anunciado

El colapso se debe a la falta de conducción política, así resume la situación  una voz experta y conocedora, en off de record. De la misma manera, sentencia que la solución es política y económica. Olavarría tiene su cartera de salud acéfala. Las vicisitudes de la situación cuentan ya 19 meses de una gestión que no atisba encontrar un referente más político que técnico; y si lo hay, no tiene cargo.

(por Soledad Restivo)

A mediados de 2016, sonaban los murmullos: el des-abastecimiento comenzaba a notarse en el nosocomio local y preocupaba ampliamente a los equipos de profesionales. La nueva gestión PRO-Cambiemos modificaba las maneras en que licitaciones y licitantes de insumos se relacionaban con el andar diario del hospital.

Algunos meses después, lo que empezó como “murmullo” se plasmó en un comunicado, con fecha “19/12”, en donde se advertía que “se suspenden todas las intervenciones programadas” por la “falta de insumos básicos”. Al mismo tiempo, se conocía la dimisión de Jorge Corvalán, Director Asociado del Hospital Dr. Héctor Cura.

El texto, ya en aquel entonces, alertaba sobre la falta de seguridad, la falta de personal, la falta de apoyo de las autoridades, la falta de especialistas y residentes cubriendo guardias y terapia intensiva, y la presión judicial y policial. Hace siete meses, las cirugías ya contaban con un atraso de 350 intervenciones en espera.

El 20 de junio pasado, las clínicas privadas de la ciudad cercenaron la atención a las y los afiliados del PAMI. En ese contexto, la Asociación de Profesionales de la Salud reclamaba y denunciaba, en las redes sociales, la situación de “desborde en el Hospital Municipal”.

El renunciado Maroni, en conferencia de prensa, aseguraba que “la contingencia con la problemática asistencial en el Hospital tiene que ver con cuestiones estacionales, estamos empezando los meses de frío y a esta circunstancia hay que sumarle que nos tienen como los únicos prestadores de PAMI en Olavarría.”

En ese sentido, cabe señalar que no es la primera vez que el PAMI deja sin cobertura a nuestros viejos. Podemos hacer referencia a la crisis de abril de 2015, en la que el servicio fue restituido bajo cautelar judicial. Así como tampoco es el primer año en que las enfermedades respiratorias estacionarias aumentan el flujo de pacientes en el hospital local.

Según las fuentes que Miradas del Centro pudo consultar, la situación es un caos: hay áreas acéfalas como cirugía y pediatría; nadie se presentó a los concursos. Todo esto conlleva falta de cohesión y coherencia en las áreas y en las interacciones entre los diferentes niveles.

Sin embargo, el detonante de la renuncia de Germán Maroni habría sido una serie de decisiones tomadas desde el área de cirugía, de la mano del asesor ad-honoren Dr. Mario Galarza. Algunas de ellas se deberían a los protocolos de Cirugía Mayor Ambulatoria. Estas CMA son operaciones que se realizan con anestesia general, regional, local o sedación, y que requiere cuidados post-operatorios poco intensivos y de corta duración. No precisan ingreso hospitalario y permiten el alta de los pacientes en pocas horas.

El área de salud es, quizás, una de las más sensibles de la gestión de un gobierno. Es, el sistema de salud, el receptor de las expectativas y necesidades más básicas y más urgentes de la población. Las personas acuden en innumerables formas y estados de vulnerabilidad física, emocional, económica, psicológica. El sistema sanitario y de salud de una comunidad es la columna que sostiene un sistema general de gestión. Si falla, grita las fallas anteriores. Si eclosiona, desnuda las falencias del sistema.

Lo cierto es que esta situación municipal se inserta en un contexto mayor de des-inversión de la cartera a nivel nacional, y de renuncias y crisis en el sistema provincial. La ministra de Salud de la Provincia, Zulma Ortiz, dejó la gestión con crisis y conflictos salariales irresueltos en 80 hospitales bonaerenses. La relación con María Eugenia Vidal no era buena, luego de firmar una resolución en la la Provincia adhería al protocolo de aborto no punible que sería desestimado finalmente.

Por su parte, la gestión PRO en el Ministerio de Salud de la Nación, durante el 2016, desarticuló direcciones, disminuyó la compra de medicamentos oncológicos y retrovirales, y desmanteló programas clave.