Monte Pelloni II: de regreso, Rinaldi

Bajo el régimen del ‘Si Pasa, Pasa’, parece que no todo resulta tan automático. En la mañana de este miércoles, desde la Cámara Federal de Casación Penal se informó lo resuelto: Héctor Rubén Rinaldi debe volver al sillón de los acusados por la segunda etapa del juicio Monte Pelloni, luego del pedido presentado por Fiscalía y de la denuncia pública realizada por los organismos de derechos humanos.

El otrora comisario, de 78 años, imputado en la causa por crímenes de lesa humanidad, cometidos en el ex centro clandestino de tortura y detención olavarriense, había sido apartado en diciembre último, aduciendo cuestiones de salud. Sin embargo, a principios de marzo, se lo vio cenando con su mujer, en un restaurante de la Ciudad del Cemento. Hecho que fue registrado y cuyas imágenes se difundieron ampliamente por las redes sociales.

Asimismo, no han sido pocos los testigos ni pocas las veces que se lo ha visto conducir un auto en pleno centro de Olavarría. Y si algo le faltaba al ahora nuevamente imputado, es haber renovado la licencia de conducir… en diciembre! Mes en que, como indicábamos líneas arriba, el Tribunal Oral Federal Nº 2 había decidido apartarlo del juicio por alegar un trastorno “psicorgánico, con deterioro cognitivo leve-moderado“. Estudio que, con las imágenes e informaciones que salen a la luz, despiertan más sospechas y suspicacias que seguridades acerca de los análisis como de quienes se los realizaron. Un dato a ser tenido en cuenta (y que da para pensar) es que el ex médico policial Luis Seambelar también fue separado del juicio por el exacto mismo motivo que Rinaldi. ¿Coincidencia? ¿Jugada de las defensas?

La Cámara Federal de Casación dio lugar al recurso que se presentó desde el Ministerio Público Fiscal. Por esta razón, el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata deberá emitir un nuevo dictamen, además de anular la separación de Rinaldi del 12 de diciembre de 2017. E ahora en más, y para no generarle situaciones ‘estressantes’, Rinaldi será incorporado “a través de videoconferencias o en espacio de menor exposición que una sala de audiencias“. Sala de audiencias en las que, poco antes de ser apartado (momentáneamente), había dirigido gestos amenazantes hacia las víctimas que debían brindar su testimonio. Stress que no parece presentar al conducir su auto, salir a cenar y celebrar fiestas, desenvolviéndose sin mayores inconvenientes.

Héctor Rubén Rinaldi estuvo al frente de la Subcomisaría de Sierras Bayas y de la Comisaría Primera entre 1975 y 1981. En el marco de la segunda instancia del Juicio Monte Pelloni, está acusado de cargos como el de ser coautor de los delitos de “privación ilegítima de la libertad, agravada por el empleo de violencia y prolongarse por más de un mes”; “en concurso real con tormentos agravados, por ser la víctima perseguida política”, y de “coacción por el empleo de amenazas”, entre otros.

Rinaldi: ¿Sospechoso milagro o burla a la justicia?

Lobo suelto, cordero atado