Criptomonedas: entre la seguridad de las operaciones y los desafíos legales

Investigadores de la Universidad Nacional de La Matanza realizaron un estudio exploratorio en torno a las características y desafíos de estos activos digitales. Además, organizaron charlas y encuentros abiertos para divulgar las últimas novedades de la temática en la comunidad local e internacional. Nota de Nicolás Camargo Lescano compartida desde la Agencia CTyS-UNLaM

Desde su irrupción, allá por octubre de 2008, las criptomonedas no paran de conquistar terrenos y resignificar escenarios económicos, jurídicos y, por qué no, también culturales. Al revolucionar la forma de ver los instrumentos de cambio y medios de pago internacionales, el concepto se difundió de forma masiva, ocupando conversaciones cotidianas, páginas de diarios y comentarios en redes sociales.

En este contexto, y con numerosas consultas que surgen a partir de las innovaciones en torno a estas nuevas tecnologías, un grupo de investigación del Departamento de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) realizó un estudio exploratorio sobre los alcances y características de las criptomonedas. Durante el proyecto, además, organizaron varias charlas y encuentros abiertos para la comunidad, para divulgar lo trabajado.

Si bien es importante analizar los temas tradicionales de la economía, nos parecía que también era clave empezar a trabajar aspectos que, tal vez, no tienen la suficiente difusión a nivel académico. Y luego, con todo lo investigado, hacer una transferencia, para poder difundirlo en los encuentros”, explica a la Agencia CTyS-UNLaM Adriana Narváez, investigadora del Departamento de Ciencias Económicas de la UNLaM y directora del proyecto.

Pero, ¿Qué son, en definitiva, las criptomonedas? “Son activos digitales que utilizan a la criptografía, una rama de la matemática, para realizar sus transacciones con mayor seguridad- detalla Lucas Fenoglietto, contador e integrante del equipo-. Las funciones son muchas, desde la inversión a mediano y largo plazo hasta medida de intercambio o pago de bienes y servicios”.

Narváez aclara que criptomoneda no es lo mismo que una moneda digital: “La segunda es una moneda electrónica regulada por un Banco Central, como es el caso del proyecto yuan electrónico, en China. Las criptomonedas, en cambio, no necesitan de una autoridad monetaria que las emita y controle. De ellas existen cientos, pero dentro del grupo que se ha logrado consolidar claramente se destaca el Bitcoin”.

En el campo de las criptomonedas, el aspecto de seguridad, cuentan los investigadores, es clave. “El hecho de que utilicen la criptografía para garantizar transacciones seguras es importante, sobre todo si hablamos de transacciones internacionales, donde las partes interesadas están en distintos países y donde las relaciones de confianza se van armando con el tiempo”, resalta la magister Daiana Gómez, parte del grupo.

En la misma línea, Gómez explica que este aspecto repercute también en los costos de operación. “En el comercio internacional, hay toda una serie de cuestiones vinculadas a la seguridad que van encareciendo las transacciones, hasta llegar, incluso, al punto de hacer inviable la operación. Las criptomonedas vinieron a cambiar un poco esa lógica”, asegura.

El futuro ya llegó

La irrupción de las criptomonedas no solo genera cambios en el aspecto puramente económico, sino, también, en las cuestiones jurídicas, que intentan dar cuenta de los desafíos actuales.

“Hasta hace pocos años, había vacíos legales en muchas cuestiones vinculadas a las criptomonedas. Los profesionales en Ciencias Económicas, por ejemplo, se encontraban ante un posible hecho imponible y no sabían cómo tratarlo. Hoy se sabe que, en Argentina, las ganancias de criptomonedas tributan el impuesto a las ganancias y que todo lo que tiene que ver con la ganancia de granjas de minado tributan en los impuestos a bienes personales”, repasa Fenoglietto.

A nivel estatal, agregan los investigadores, también se comenzaron a presentar iniciativas para regular las actividades en la Aduana argentina. “En ese campo, se toman como referencia lo que están haciendo otras aduanas del mundo, como la de Perú, Singapur o Países Bajos, que están mucho más avanzadas. En la Aduana argentina, por ejemplo, se están haciendo pruebas y monitoreo de las tecnologías Blockchain, que son las que posibilitan que existan las criptomonedas”, detalla Gómez.

De La Matanza al mundo

Una de las piezas claves en el proyecto fueron la serie de charlas y encuentros que los integrantes del equipo brindaron de forma abierta y virtual. Este último aspecto se debió un poco por las condiciones del aislamiento social preventivo y obligatorio de la pandemia, en 2020-2021, y otro poco porque las reuniones virtuales les permitieron acceder a públicos de otras latitudes.

En total, fueron 8 charlas, con más de 700 asistentes. Hubo muchas participaciones de vecinos de La Matanza, pero también de otros partidos de Buenos Aires, de otras provincias e, incluso, de países de la región, como Perú o Ecuador”, relata Narváez.

Si bien hubo público proveniente de diversas disciplinas, se destacaron profesionales y empleados del sector económico, desde integrantes de PYMES hasta emprendedores o interesados en cómo lograr invertir sus ahorros.

“Claramente, el público que asistió a esas charlas es una prueba de que las criptomonedas no son un tema ajeno a la coyuntura económica del partido, sino que involucra a todo tipo de empresas. Viendo el interés que hubo en los encuentros, es clara la importancia del trabajo de divulgación, para vincular a la academia con el mundo empresarial”, analiza Gómez.

Para los integrantes del equipo, además, el intercambio y los debates que surgieron en las charlas fue sumamente enriquecedor. “La gente se fue con más inquietudes y consultas de las que había venido, nos decían que se iban a poner a investigar sobre el tema. Y ese era uno de los objetivos que teníamos como proyecto: que los encuentros fueran disparadores, no cuestiones concluyentes”, concluye.