El Sindicato de Prensa reconoció el compromiso social de Lila Giannatasio

Así lo dispuso la actual gestión del Sindicato de Prensa de Tandil y Azul. Con todos los protocolos habidos y por haber ante este contexto (aún) pandémico, desafiando al mal tiempo y evitando los abrazos, hacia las 18 de este jueves 25 de marzo, cerca de una cincuentena de personas se acercó a la esquina de Mosconi y avenida Del Valle (donde se encuentra el mural-homenaje a Rodolfo Walsh) para ser partícipes del reconocimiento-homenaje a la locutora, profesora, activista múltiple y periodista Liliana Giannatasio.

[Fotos: Liliana Torres]

Ante un panorama de amenaza de lluvia, Belén Cotine, Secretaria General del Sindicato de Prensa de Tandil y Azul inició rápidamente el reconocimiento agradeciendo el acompañamiento en el Día del Trabajador y la Trabajadora de Prensa, y completó: “Un día que nos iguala a quienes laburamos en esto: al periodista, al cronista, al freelancer, al community manager, entre todas las categorías que se han inventado”. Al mismo tiempo, informó a les presentes sobre la actualidad del sector, en ese 25 como día de lucha: “En todo el país, compañeros y compañeras de otros sindicatos de base de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa están reclamando el ‘pago por zona fría’, en la Patagonia; y todos estamos reclamando, desde hace varios años. Siempre la reapertura de paritarias es vergonzosa por parte de las conducciones empresariales: es una lucha desigual que venimos perdiendo”. En ese sentido, señaló que si bien no son el único gremio en esta situación, “sí somos uno de los sectores de los trabajadores y trabajadoras más vulnerados durante los últimos años, a pesar de nuestro carácter esencial”.

Cotine trajo al momento, además, que el 25 de marzo “es un día para poner en valor porque se cumplen 74 años de la promulgación del Estatuto del Periodista, ese documento que nos da entidad jurídica y social como laburantes; y 44 años del asesinato de Rodolfo Walsh, el más grande de los nuestros, que pagó con su vida el compromiso con la verdad y es un legado enorme que debemos asumir todos y cada uno de los días que nos sentamos a laburar de esto que elegimos, vivimos, malvivimos, sobrevivimos”.

La periodista resaltó que así como “todo reconocimiento es político”, el de este último jueves no iba a ser la excepción. Recordó el que en 2019 realizó el Sindicato a Guillermo Alonso, en ocasión de la inauguración del mural de Walsh, y aclaró: “Hay muchos compañeros y compañeras con enorme e indiscutible trayectoria en el periodismo local, pero este reconocimiento intenta poner en valor la militancia social”. En ese punto, recalcó los “sobrados motivos” para la elección de Liliana Giannatasio: “No solamente por su enorme trayectoria, sino por ser un presente puro, perfecto, de militancia social. Todos los que están acá pueden dar fe de eso… Y que estén acá quiere decir que no nos equivocamos al elegirla. En esta profesión en donde las palabras son nuestra ‘masa madre’, Liliana ha sembrado con palabras un camino que floreció en muchos hechos, en muchos colectivos sociales y en la defensa de sus derechos: de las mujeres, derechos ambientales, derechos culturales, que ahí nos deja La Compañía con las puertas abiertas”.

“TE SEGUIMOS MIRANDO, ESCUCHANDO Y LEYENDO”

Gisela Giamberardino acercó la adhesión a este reconocimiento por parte de muchos espacios, principalmente la del Programa de Género de la Unicen, y manifestó lo increíble del “impacto que tiene la presencia de Liliana en eso que llamamos ‘las manchas violetas’”. Al rememorar aquellos tiempos en que la conoció, mientras estudiaba en la Unicen, Giamberardino citó a Lohana Berkins con su famosa frase: “Cuando una travesti entra a una universidad, cambia la vida de esa travesti; pero cuando muchas entran a la universidad, cambia la universidad”; y así agregar que “cuando entra alguien con convicciones, con lectura política y con una propuesta política tan clara como fue siempre la de Liliana, dejaste lo poco y lo mucho que se está logrando en esa institución”(que, como toda institución, la Unicen no es la excepción en su heterocispatriarcalidad, su machismo y su sexismo). Gisela concluyó: “Las grietas que podemos estar hoy ‘envioletando’ y que pueden parecer pequeñas, tienen que ver también con tu paso por esa universidad y por lo que seguís haciendo, porque te seguimos mirando, escuchando y leyendo”.

RECONOCER A UNA BUENA PERSONA QUE NUNCA PARÓ

Acto seguido fue el turno de la periodista de esta casa, Tefa Schegtel Torres, que comenzó su alocución pidiendo disculpas por la extensión del discurso (“Son tres hojas, pero no se asusten: es por el tamaño de letra!”), al tiempo que se excusó por el hecho de llevar “apenas una década y monedas conociendo a Lili, quien junto a Andrea Rossetti me amadrinaron en el ingreso a la Red PAR, allá por el 2010”. Aún así, confesó que “ya sabía de su existencia hacía un tiempo atrás, desde uno de los tantísimos capítulos que escribe en su multifacética vida: sabía de ella como profe de Historia del Colegio de la Sierra, que hacia fines de los ’90 estaba sembrando preguntas y marcando vías para la reflexión y el pensamiento crítico de sus estudiantes; y por su entusiasta y enérgico empuje hacia las iniciativas de juventudes que se organizaban para una ciudad un poquito mejor”.

Schegtel Torres prosiguió con apenas una parte del extenso recorrido laboral en medios de Liliana: “En los inicios de los ’80, Lili desembarcó en Radio Tandil desde la locución (y hay fotos en las redes que dan cuenta de ello!). Época en que se inició en el camino poco transitado –en ese entonces- de la defensa de los derechos de las mujeres, en un Tandil muy distinto al que conocemos y con la última dictadura cívico-militar-empresarial y eclesiástica aún sembrando horror. En los primeros ’90, Lili integró un aquelarre radiofónico: las ‘Sin Moldes’, donde combinó sus amores por el éter y el periodismo, y por el tratamiento y difusión de las diversas problemáticas de género. Ante la inesperada muerte de Poupee Cáceres Cano, una de esas fundacionales, estas mujeres canalizaron ese profundo dolor hacia la gestación de un espacio pionero en Tandil y la región: la Biblioteca Popular de las Mujeres”.

Para situar en su contexto el nacimiento de la Biblioteca, Tefa hizo hincapié en que “si parece complicado, todavía hoy en plena ola verde y violeta, ser feminista en Tandil, imaginemos hace veinte años, casi en la soledad, en un mar de prejuicios y de opresión social”. Contexto en el que costaba “enfocar el periodismo hacia la perspectiva de derechos, de la comunicación popular. Más aún, intentarlo desde un lenguaje no sexista y en pos de la desconstrucción”. Ya en ese difícil entonces, desde su docencia y su militancia en el feminismo, “Lili fue marcando la huella de ese camino pronto más claro para periodistas de Tandil y los alrededores”.

La periodista del portal ‘Miradas del Centro’ hizo un alto para subrayar: “Lili sabe de trasmutar dolor en proyectos; y es parte de su biografía eso de que ‘lo personal es político’”. Ejemplo de ello es el Centro Cultural La Compañía, surgido en octubre de 2010, punto de exposición de diversas expresiones artísticas; y de reunión de colectivos sociales de la ciudad como la Asamblea por la Preservación de las Sierras, el Foro por la Promoción y Protección Integral de los Derechos de las Mujeres, la Asamblea del Barrio de La Estación, y más.

Tefa también dio cuenta de los esfuerzos hechos e intentados por Giannatasio y demás integrantes tandilenses de la Red PAR (Periodistas de Argentina en Red por una Comunicación No Sexista) para que comunicadores de la ciudad se nutran, complementen y ejerzan la profesión con herramientas como la perspectiva de género: “Fueron numerosas las invitaciones a las y los colegas a jornadas de sábados en La Compañía, con participación de profesionales de renombre para compartirnos generosamente sus saberes y formas de hacer”, en pos de “la autocrítica, el análisis y el trabajo colectivo, para superar nuestras dificultades y errores, y comunicar desde la perspectiva de derechos. Sin embargo, fueron más las ausencias y las excusas que las sillas ocupadas en esas instancias”. Esfuerzos poco valorados pero que “el paso del tiempo dio la razón sobre la necesidad de estos parates de rotativas para recalcular en la práctica cotidiana del oficio, ante la crítica y la demanda social. También por todo ello, este merecido reconocimiento a sus puestas de cuerpo, energías, tiempo y recursos propios, en pos del mejoramiento de la calidad de nuestra información y su comunicación”.

Para muches más que dos (junto a la propia escribiente del discurso), este reconocimiento comenzó ya en tiempos prepandémicos, en octubre de 2019, cuando la actual gestión del Sindicato de Prensa propuso a Liliana en la co-conducción del ‘debate’ entre candidatos y candidata a ocupar el sillón de Duffau (símbolo de la titularidad del Poder Ejecutivo comunal de Tandil). Y a propósito de debates y difusión, Schegtel Torres indicó que “así como Lili es una voz potente y reconocida, otra de sus creaciones, la 101.7 FM La Compañía, se ha consolidado como amplificador de voces y luchas: contra las fumigaciones, por el regreso del tren de pasajeros, por la protección histórica y cultural del Barrio de la Estación y por la revalorización del rol de las mujeres en esas historias, entre tantas y tantísimas causas más”.

En esta dedicatoria, se lo citó a Ryszard Kapuscinski con frases suyas como que “todo periodista es un historiador” y que “para ser periodista, hay que ser buena persona ante todo”; epíteto que a la homenajeada bien le cabe. Al decir de Tefa, “Lili ha hecho de la empatía y la sororidad su forma de vida; nos ha dado una mano -incluso las dos- para levantarnos a muches, de ciertos empantanamientos en los que solemos caer. Lili es generosidad, es trabajo en equipo, acompañamiento, coherencia, honestidad intelectual, conocimiento, compromiso”; como también “complicidad, risas hasta el llanto, viajes y experiencias… y despiste atávico e inmanejable, ¡aún con plano en mano!”, lo que desprendió carcajadas varias en el público humedecido (algunes por la llovizna incesante, otres por la emoción).

Acercándose al final de su intervención, Schegtel Torres confesó ante les presentes: “Todavía no sé por qué bautizó a su programa matinal ‘Parando en todas’: justo ella, que quizás el secreto de su gran fortaleza ha sido el nunca parar”. Entusiasmo que abrió al periodismo hacia un enfoque y compromiso con los derechos humanos en general y con los de las mujeres en particular, que “desde hace un tiempo, afortunadamente, comparten muches colegas (de gráfica, radiales, audiovisuales) de distintas edades, de nuestra ciudad y la zona. Seguramente, en ella, en su empuje, en su lucha contra molinos de viento de todo tipo y tamaño, encuentran –encontramos- un faro, una inspiración”.

Por último, en nombre de muchas personas, Tefa le agradeció a esta “imprescindible homenajeada”  su pasión, su perseverancia, su entrega con las causas justas y necesarias, “por ser parte fundamental de este camino de formación permanente. Ojalá unes cuantes, ‘cuando seamos un poco más grandes’, tengamos aunque sea una pizquita de toda tu energía, tu pasión, tu vía libre, en el periodismo como en la vida misma”. Al concluir, Schegtel Torres trajo a colación una definición que Liliana diera en una nota de este portal, para relacionarla con el periodista cuya desaparición el 25 de marzo de 1977 dio origen a este ‘Día del Trabajor y la Trabajadora de Prensa’: “Desde su ‘activismo’ (como calificó al ‘periodismo comprometido’ con los derechos humanos, la vida democrática, la calidad de vida), Lili está a años luz de aquellas ‘contradicciones andantes’ que identificó Rodolfo Walsh; y para seguir parafraseándolo en este día tan caro a su memoria, a su militancia y a nuestro quehacer periodístico, resaltar que hoy homenajeamos y reconocemos a una buena persona que desde los diales, en las calles y micrófono en mano, ha sido y es ‘siempre fiel al compromiso de dar testimonio en momentos difíciles’: Liliana Giannatasio”.

EN NOMBRE DE QUIENES TRABAJARON POR EL DERECHO A LA COMUNICACIÓN

Guillermo Alonso, periodista homenajeado con este reconocimiento en 2019, fue el designado por el Sindicato para la entrega del diploma. Previo a ello, Alonso alentó a que, “pese a lo que nos viene pasando, que los trabajadores de prensa no la estamos pasando bien, y a que ayer recordábamos los 45 años del inicio del Golpe y hoy los 44 años del asesinato de Walsh, tenemos motivos para celebrar”. Entre esos motivos, “homenajear y tener en nuestras filas a gente como Liliana; otro –no menor-, que este mural de Walsh fue hecho hace dos años por el Centro de Estudiantes de la Escuela Nacional ‘Ernesto Sábato’: por un grupo de chicos que eligió el nombre de una joven desaparecida de Tandil para nombrarse [Maru Sanllorenti], y que dedicó todo un fin de semana al sol para pintarlo”. En el acto, estuvieron presentes algunos de esos muchachos, ex integrantes de ese Centro, que ya egresaron. Escuela que comparte, además, el espacio con la Biblioteca Popular de las Mujeres.

En ese breve lapso en que la lluvia se puso en pausa, entre aplausos fuertes y sentidos, Liliana recibió el diploma del reconocimiento, en el que se expresa: “El Sindicato de Prensa de Tandil y Azul reconoce la trayectoria periodística y la militancia social de la compañera Liliana Giannatasio, por hacer de la honestidad y la claridad su camino cotidiano. Gracias por ser parte de esta construcción colectiva. Firma: Belén Cotine (Secretaria General)”. Una tarde en que la prohibición de abrazos en pandemia hizo notar la abstinencia y la necesidad hasta biológica de esas manifestaciones para compartir emociones profundas, como las del jueves.

Seguidamente, la propia Liliana fue la encargada de leer su agradecimiento. En primer lugar, a sus compañeres del Sindicato de Prensa de Tandil y Azul por el reconocimiento, y reveló: “Pensé, en un primer momento, que era exagerado recibirlo en forma personal; pero cuando advertí que podía hacerlo en nombre de muchas personas que hemos trabajado por el derecho a la comunicación, lo he aceptado. Volverá entonces este reconocimiento a esa gente”. Luego, el turno de su familia: “A Oscar, mi marido y compañero desde hace más de 30 años, que ha sido el soporte económico y emocional de todas las actividades, aún las más locas; a mis hijas e hijo que me enseñan todos los días, aún con enormes discusiones; a mis nietas, que -como otras nietas de brujas- saben ya pelear por sus derechos”.

También a sus compañeros y compañeras de los medios en los que trabajó: “Quiero recordar hoy a Horacio ‘El Oso’ Angelillo, a Nicolás Netri, a ‘Cacho’ González, a Sergio Pinchentti, a Jorge Méndez, a Nani Vals, que me hicieron más fácil el aprendizaje del oficio”. Hizo alusión al desafío de haber llegado, en 1981, a una radio donde “los dueños de la licencia eran integrantes de las Fuerzas Armadas -o simpatizantes-. Sin embargo, aprendimos lo que queríamos hacer y también lo que no queríamos hacer, que también es importante”. Reconocimiento que también va “a quienes nos atrevimos a una radio cooperativa como Oasis, en el ’90. Nos fue mal porque nos cerraron el lugar, pero luego de un juicio que ganamos, y por iniciativa de la querida Ana Fernández Equiza, destinamos ese dinero a publicar el primer libro de poemas de Laura Frechero. Experiencia enorme junto a valioses compañeres como Marcos González, Néstor Dipaola, Lito Pagés, Hugo Mujica, Miriam Casco, Juan Carlos Baiza, el querido Héctor ‘Ogui’ Ranea y Ana (Fernández Equiza)”.

Sus “queridas compañeras y hermanas feministas” no podían estar ausentes en la dedicatoria: “Con ellas hicimos en 1994 el programa ‘Sin Moldes’ en FM Top. Allí comenzamos a hablar de lo que no se hablaba: violencia, aborto, derechos humanos en general, y de las mujeres en particular. Más tarde, con Patricia (Londeix), amiga, hermana, en Radio Líder (entre 2006 y 2007), ‘Jaque al Rey’, donde pagábamos el espacio con una bolsa de alimentos”. También tuvo sus líneas el trabajo conjunto para editar la ‘Boletina’ de y en la Biblioteca Popular de las Mujeres, “y todo lo que significó, como aprendizaje, escucharnos entre mujeres y conocer otras vidas”.

Asimismo, Giannatasio enumeró las experiencias de Radio Serranía, Líder, Pasión, Nueva, Planeta, Mega a la hora de dedicar el reconocimiento: “En cada espacio se dieron, lógicamente, tensiones y conflictos. No quiero olvidar las veces que enfrentamos discusiones y sanciones por cuestiones laborales, o las chicanas por posturas políticas, o actitudes machistas, que aún hoy muchas de nuestras trabajadoras siguen teniendo en sus lugares de trabajo. No ha sido fácil, pero siempre encontré personas sensibles a un tipo de comunicación que priorizara la voz de los de abajo más que las gacetillas oficiales. Hemos aprendido todos y todas”.

Liliana reconoció también a integrantes de la Red PAR: “Encontrarles fue conocer más del oficio y elaborar estrategias para comunicar y no morir en el intento”. Y a propósito de no morir en el intento, “nos animamos a reinventarnos en 2010: creamos el Centro Cultural La Compañía; y pusimos en marcha, junto a Nacho Lacovara, Radio La Compañía en 2015. Teníamos la frecuencia gracias a otro excelente compañero, Carlos Oroquieta. Faltaba el trabajo cotidiano y allí fuimos”. Reconocimiento, además –y fundamental-, para quienes trabajaron y trabajan desde hace seis años, “apostando a este tipo de comunicación y compromiso: sin Florencia o Ezequiel, el equipo de colaboradores y sin el apoyo de nuestros anunciantes, esto sería imposible. Estamos orgullosos de que eso que parecía una locura sigue en pie y crece”.

[Foto: Gentileza Bernarda Ballesteros]

Acercándose al final, la homenajeada resaltó y reflexionó: “Hoy, por suerte, no nos jugamos la vida. Eso sí: hay más trabajo y menos pauta, por no hablar de los salarios. Aquí vamos, como dice Carlos Ulanovsky, ‘entre la grieta y la precarización’”. Destacó la “enorme agenda de trabajo” existente en Tandil y en la región, e instó a que entre les trabajadores de prensa “podamos seguir trabajando en equipo. No podemos ni debemos trabajar en soledad o desde un escritorio: hay que caminar la ciudad, escuchar otras voces, poner el corazón y la voz, para una comunidad más solidaria y respetuosa”. Giannatasio agradeció nuevamente el reconocimiento no sin antes un ‘pero’ para concluir: “Gracias, pero la tarea ha sido de muchos y muchas que creemos en esa comunicación”.

Este homenaje contó con adhesiones: del Secretariado Nacional de FATPren y palabras de su secretaria Carla Gaudenzi: “Que la memoria de Rodolfo Walsh y su lucha inclaudicable siga esparciéndose en los trabajadores y trabajadoras de prensa de este país, que defienden la verdad y la libertad”; y del Área de Prensa de la Unicen, que subrayó de Liliana “sus constantes aportes a una comunicación popular en defensa de los derechos sociales”.

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